El fútbol, en sus albores, se jugaba en campos abiertos, praderas o terrenos baldíos, sin estructuras dedicadas. A medida que su popularidad crecía exponencialmente en el Reino Unido a finales del siglo XIX, se hizo evidente la necesidad de recintos específicos que ofrecieran no solo un espacio de juego adecuado, sino también seguridad para los espectadores, comodidad y, crucialmente, la capacidad de generar ingresos mediante el control de acceso. Esta evolución marcó el inicio de la era de los estadios de fútbol modernos, transformando lo que era un simple pasatiempo en un espectáculo de masas.
Definir el «primer estadio de fútbol moderno» no es una tarea sencilla, ya que la modernidad es un concepto que evoluciona. Sin embargo, la mayoría de los historiadores del fútbol coinciden en que el hito se establece cuando un club construye una instalación *propósito-específico* para el fútbol, incorporando elementos de infraestructura avanzada para la época que iban más allá de un simple terreno vallado. Esto incluía la presencia de tribunas techadas, torniquetes para el control de entrada, vestuarios adecuados y, en muchos casos, innovaciones en el mantenimiento del césped.
Mientras que algunos terrenos como Bramall Lane en Sheffield (inaugurado en 1855) se utilizaron para partidos de fútbol desde la década de 1860, su propósito original y principal era el críquet, y las instalaciones se adaptaron gradualmente. Anfield, el hogar actual del Liverpool FC, fue construido en 1884, pero inicialmente fue el campo del Everton FC antes de que se mudaran. Aunque tenía gradas y una atmósfera vibrante, no fue diseñado desde cero con la visión de un estadio de fútbol moderno integral en la mente.
El consenso general apunta a **Goodison Park** en Liverpool, el hogar del Everton Football Club, como el primer estadio de fútbol construido con un diseño y propósito moderno. Fue inaugurado el **24 de agosto de 1892**, estableciendo un nuevo estándar para las instalaciones deportivas.
Goodison Park fue un proyecto ambicioso. Se construyó en menos de un año, a un costo considerable de £30,000 (una fortuna en ese entonces), y fue considerado una maravilla de la ingeniería de su tiempo. Lo que lo hizo «moderno» fueron sus características pioneras:
1. **Diseño propósito-específico:** Fue el primer estadio en Gran Bretaña en ser construido íntegramente como un campo de fútbol, desde los cimientos.
2. **Tribunas cubiertas:** Contaba con dos tribunas cubiertas desde su inauguración, proporcionando refugio a los espectadores, un lujo inaudito en la mayoría de los campos de la época.
3. **Torniquetes:** Implementó torniquetes para controlar y registrar la entrada de los aficionados, una innovación crucial para la gestión de multitudes y la recaudación de ingresos.
4. **Palco de prensa:** Incluso tenía un palco de prensa dedicado, reconociendo la creciente importancia de los medios de comunicación en el deporte.
5. **Sistema de drenaje:** Contaba con un avanzado sistema de drenaje para mantener el terreno de juego en óptimas condiciones, incluso bajo las condiciones climáticas británicas.
La construcción de Goodison Park no solo proporcionó al Everton un hogar digno, sino que también sirvió como modelo y catalizador para el desarrollo de estadios en todo el Reino Unido y más allá. Demostró la viabilidad económica de invertir en infraestructura deportiva de calidad y sentó las bases para la profesionalización del fútbol como lo conocemos hoy. Este estadio pionero marcó un antes y un después, transformando los campos de juego rudimentarios en los imponentes coliseos que hoy son el corazón del fútbol mundial.








