¿Cuál es la historia del Estadio Azteca y por qué es tan emblemático?

¿Cuál es la historia del Estadio Azteca y por qué es tan emblemático?

Pocos recintos deportivos en el mundo ostentan la majestuosidad y la carga histórica del Estadio Azteca. Conocido cariñosamente como «El Coloso de Santa Úrsula», este gigante de concreto y acero, ubicado en la Ciudad de México, no es solo un estadio, sino un verdadero templo del fútbol mundial, un sitio donde se han forjado leyendas y se han escrito algunos de los capítulos más gloriosos de la historia del deporte rey.

Su historia comienza con una visión ambiciosa. Inaugurado el 29 de mayo de 1966 con un partido entre el Club América y el Torino de Italia, el Azteca fue concebido como la sede principal para la Copa Mundial de la FIFA México 1970. Diseñado por los arquitectos Pedro Ramírez Vázquez y Rafael Mijares Alcérreca, su estructura imponente y su capacidad para más de 100,000 espectadores lo posicionaron de inmediato como uno de los estadios más grandes y modernos de su época. Desde sus inicios, su diseño fue pensado para ofrecer una visibilidad óptima desde cualquier punto, una proeza arquitectónica que aún hoy sorprende.

El bautismo de fuego del Azteca llegó cuatro años después de su inauguración con el Mundial de 1970. Este torneo no solo consolidó la reputación del estadio, sino que se convirtió en un hito inolvidable en la historia del fútbol. Fue en su césped donde Pelé levantó su tercera y última Copa del Mundo con la selección de Brasil, consolidándose como «O Rei». El Azteca fue testigo de partidos memorables, incluyendo la semifinal entre Italia y Alemania Federal, conocida como «El Partido del Siglo», un encuentro que terminó 4-3 en la prórroga y dejó a millones de aficionados al borde de sus asientos.

Dieciséis años más tarde, el destino futbolístico volvió a llamar a sus puertas con el Mundial de México 1986. Si el 70 fue la consagración de Pelé, el 86 fue la de Diego Maradona. En este mismo escenario, el genio argentino orquestó dos de los goles más icónicos de la historia en el partido de cuartos de final contra Inglaterra: el polémico gol de «La Mano de Dios» y la prodigiosa jugada individual que culminó en el «Gol del Siglo», donde Maradona eludió a cinco jugadores ingleses antes de definir. Días después, también fue en el Azteca donde Maradona levantó la Copa del Mundo, inmortalizando su figura y la del estadio.

La trascendencia del Estadio Azteca va más allá de estos dos épicos Mundiales. Es el hogar del Club América, uno de los equipos más populares y laureados de México, y ha sido la casa de otros clubes capitalinos. Ha albergado finales de Copa Libertadores, partidos de la NFL y eventos masivos como conciertos de artistas internacionales y encuentros religiosos y políticos multitudinarios.

Es un recinto emblemático por varias razones:

1. Es el único estadio en el mundo que ha sido sede de dos finales de Copas del Mundo de la FIFA.
2. Ha sido el escenario de momentos legendarios protagonizados por las dos figuras más grandes en la historia del fútbol: Pelé y Diego Maradona.
3. Representa un símbolo de la pasión y la cultura futbolística de México, un punto de encuentro para millones de aficionados.
4. Su arquitectura imponente y su ambiente vibrante lo convierten en una experiencia inolvidable para cualquier visitante.

El Estadio Azteca es mucho más que una estructura; es un santuario del fútbol, un crisol de emociones y un símbolo de la grandeza deportiva. Su legado es una inspiración para generaciones de futbolistas y aficionados, y su eco sigue resonando en cada partido, reafirmando su lugar eterno en el panteón de los grandes estadios del mundo.

Conoce más datos de los Estadios de Fútbol en el mundo